El sector de la limpieza en España desempeña un papel esencial en la economía y en la salud pública; sin embargo, enfrenta retos estructurales relacionados con la temporalidad, los salarios y la regulación. Este informe sintetiza las tendencias de empleo (2020-2024), la estructura salarial y las implicaciones de política laboral, ofreciendo recomendaciones para 2024-2025.

1. Tendencias de empleo y tipos de contrato en la limpieza (2020-2025)

El periodo 2020-2024 estuvo marcado por la pandemia de COVID-19, la recuperación posterior y la implementación de la reforma laboral de 2022, factores que condicionaron la dinámica del empleo en el sector de la limpieza. Definición y alcance: en este análisis se consideran las actividades vinculadas a la limpieza de edificios y locales (servicios a edificios y actividades de limpieza; CNAE y clasificaciones afines). Empleo total y evolución: las estimaciones más utilizadas sitúan el número de personas empleadas en actividades de limpieza en torno a 400,000–600,000 trabajadores/as en España, cifra que incluye trabajadores/as por cuenta ajena en empresas de limpieza y plantilla directa en grandes organizaciones; la horquilla refleja diferencias en definiciones estadísticas entre fuentes (INE, EPA, estadísticas sectoriales). Tendencia 2020-2021: la pandemia provocó fluctuaciones: en sectores con alta demanda (sanidad, limpieza hospitalaria) se mantuvo o incrementó la plantilla, mientras que en limpieza vinculada a hostelería y turismo se registraron pérdidas de empleo significativas durante 2020. Recuperación 2022-2023: con la reactivación económica y la demanda en hostelería y oficinas, el empleo del sector mostró recuperación gradual, si bien con heterogeneidad por subsector. Proyecciones 2024-2025: los estudios sectoriales y proyecciones macroeconómicas prevén una estabilización y crecimiento moderado del empleo ligado a la recuperación del turismo y a mayores estándares de limpieza en entornos sanitarios y empresariales. Temporalidad vs indefinidos: la temporalidad ha sido una característica estructural del mercado laboral español y se aprecia con fuerza en la limpieza. Antes y durante la pandemia, la proporción de contratos temporales en servicios (incluyendo limpieza subcontratada) ha sido superior a la media nacional. La reforma laboral de 2022 introdujo medidas para reducir la temporalidad (limitación de encadenamientos y fomento de la contratación indefinida), lo que ya habría moderado el uso de contratos temporales en 2023-2024, aunque su efecto pleno requiere más tiempo y supervisión por subsector y por comunidades autónomas. Duración media de temporales: los contratos temporales en el sector tienden a ser de corta duración (semanas/meses en limpieza vinculada a eventos, turismo o pulidos de contratos por obra), aunque los datos exactos sobre duración media deben consultarse en tablas de contratación del Ministerio de Trabajo y la Estadística de Contratos de Trabajo (INE/SEPE). Disparidades regionales: existen diferencias significativas entre comunidades autónomas. Regiones con fuerte peso del turismo (Andalucía, Canarias, Baleares) y grandes centros urbanos (Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana) muestran mayor demanda de empleo de limpieza pero también mayor temporalidad. Factores explicativos incluyen estacionalidad turística, estructura productiva local, y la prevalencia de subcontratación. Impacto de la subcontratación: la externalización y subcontratación en servicios de limpieza condicionan la estabilidad laboral y la negociación colectiva; en ramas con alta subcontratación se observa mayor rotación y empleo temporal. Fuentes clave y recomendaciones de verificación: para cifras desagregadas por CNAE y comunidad autónoma consultar la EPA (INE), la Estadística de Contratos (SEPE/Ministerio de Trabajo), y los informes sectoriales publicados por asociaciones empresariales y sindicatos. Donde la información pública no alcanza, los estudios sectoriales privados (consultoras, asociaciones) aportan estimaciones por subsector.

2. Estructura salarial y productividad en los servicios de limpieza

La estructura salarial y la productividad en la limpieza presentan heterogeneidad marcada por subsector (hospitalaria, industrial, oficinas, hoteles, limpieza residencial) y por tamaño de empresa. Salarios y deciles: los salarios del sector se sitúan, con frecuencia, en torno a niveles bajos o moderados respecto a la media nacional. El salario medio y mediano del conjunto de trabajadores de limpieza muestra una concentración en los deciles inferiores (percentil 10–50), reflejando empleo de baja remuneración. La brecha de género es relevante: el sector tiene una alta presencia femenina y, en consecuencia, la estructura salarial refleja desigualdades de género y empleo a tiempo parcial. Referencias salariales recientes: el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha subido en los años 2021–2024, lo que ha incidido en el tramo inferior de la escala salarial del sector; no obstante, los complementos, pluses y la negociación colectiva regional determinan diferencias sustanciales. Productividad y facturación por empleado: la productividad (medida como facturación o valor añadido por empleado) varía por segmento: limpieza hospitalaria y limpieza industrial suelen presentar mayor facturación por empleado por la especialización y requerimientos técnicos; la limpieza de oficinas y residencial muestra menor facturación por empleado. Factores que influyen en productividad: inversión en formación, mecanización y uso de tecnologías (maquinaria, productos más eficientes, digitalización de rutas y gestión), dimensionamiento de equipos, y contratos estables que permiten capitalizar formación. Tendencias 2020-2024: la pandemia impulsó cambios en los protocolos de higiene y aumento de jornadas en ciertos ámbitos (sanidad), lo que mejoró visibilidad del trabajo pero no necesariamente tradujo incrementos salariales proporcionales. Complementos y condiciones: en el sector son comunes los complementos por festivos, nocturnidad, desplazamiento y tratamiento de residuos, además de pagas extras y complementos vinculados a riesgo o formación. Datos empíricos y limitaciones: para obtener deciles concretos (p10, p50, p90) y la facturación por empleado por subsector es necesario recurrir a la Encuesta de Estructura Salarial, la Encuesta de Coste Laboral (INE) y a estudios sectoriales específicos que desagregan por CNAE y tamaño de empresa; en ausencia de datos consolidados públicos la estimación debe considerarse orientativa.

3. Implicaciones de política laboral y evaluación de impacto regulatorio

La evidencia sobre empleo y condiciones en la limpieza tiene implicaciones directas sobre política pública, protección social y regulación sectorial. Reforma laboral 2022: objetivo y efectos esperados — La reforma buscó reducir la precariedad contractual, limitar el abuso de la temporalidad y fomentar la contratación indefinida. En el sector de la limpieza, medidas como la mayor fiscalización del uso de contratos temporales, la limitación de encadenamiento y la promoción de contratos fijos discontinuos son relevantes. Evaluación del impacto: en 2023-2024 se observan señales de reducción parcial de la temporalidad, aunque la intensidad del efecto varía por subsector y tamaño de empresa; la transición a mayor estabilidad requiere vigilancia de la inspección de trabajo y políticas complementarias (subvenciones a la conversión a indefinidos, apoyo a pymes). Protección social y acceso a derechos: los trabajadores/as de limpieza enfrentan brechas en cobertura por desempleo, formación continua y protección frente a riesgos laborales, especialmente cuando predominan contratos temporales o part-time. La política pública debe priorizar: mayor acceso a formación profesional, medidas de conciliación que reduzcan la feminización del empleo parcial, y refuerzo de la prevención de riesgos laborales con protocolos en centros sanitarios, educativos y hostelería. Convenios colectivos y normativa: el sector se rige por convenios colectivos de ámbito provincial, autonómico y, en algunos casos, estatal; estos convenios determinan salarios mínimos convencionales, condiciones de jornada, pluses y categorías profesionales. La regulación de la subcontratación es decisiva: establecer obligaciones claras para empresas contratistas y mandantes (responsabilidad solidaria, control de condiciones) puede reducir externalidades negativas sobre empleo y salarios. Recomendaciones políticas: combinar inspección efectiva, incentivos a la contratación estable, campañas formativas cofinanciadas y mecanismos de diálogo social para modernizar el sector sin incrementar la precariedad. Además, impulsar estándares mínimos de calidad contractual en los pliegos de contratación pública (criterios sociales y laborales) puede mejorar condiciones laborales de la limpieza subcontratada en servicios públicos.

4. Diferencias regionales y enfoque por subsector

La heterogeneidad territorial y por subsector es clave para comprender el empleo en la limpieza. Distribución territorial: Comunidades con alta estacionalidad turística (Islas Baleares, Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana) muestran ciclos de contratación vinculados a la temporada alta; por el contrario, regiones con mayor peso de servicios empresariales (Madrid, Cataluña, País Vasco) registran una demanda más estable. Indicadores relevantes por región: densidad de empleo en limpieza por habitante, tasa de temporalidad, porcentaje de contratos a tiempo parcial, y nivel salarial medio por convenio autonómico o provincial. Subsectores con comportamiento diferenciado: - Limpieza hospitalaria: alta especialización, mayores requerimientos de formación y protocolos de seguridad; empleo más estable en centros sanitarios públicos y privados. - Limpieza en hostelería/turismo: elevada estacionalidad y temporalidad; impacto directo por variaciones en la ocupación turística. - Limpieza industrial y de procesos: puede requerir cualificación técnica y presenta contratos más estables en empresas industriales de mayor tamaño. - Limpieza de oficinas y centros comerciales: variabilidad según teletrabajo y la ocupación del parque de oficinas pospandemia. Impacto del turismo y del teletrabajo: la recuperación del turismo eleva la demanda de limpieza en alojamientos y zonas de ocio; mientras, la generalización del teletrabajo reduce ocupación de oficinas, con un efecto negativo en la demanda de servicios de limpieza de oficinas. Políticas autonómicas y convenios: la negociación colectiva y la regulación autonómica modulan salarios y condiciones; regiones con mayor capacidad de regulación social y diálogo social obtienen mejores resultados en términos de estabilidad y salarios. Relevancia para políticas locales: las autoridades autonómicas y locales deben integrar requisitos sociales en contratos públicos y coordinar formación y empleo para ajustar oferta laboral a demanda estacional.

5. Conclusiones y recomendaciones para 2024-2025

Síntesis de hallazgos: el sector de la limpieza en España es estratégico para la economía y la salud pública, con una masa laboral estimada entre 400,000 y 600,000 personas según distintas definiciones; muestra alta heterogeneidad por subsector y región, elevada incidencia de contratos temporales y una concentración salarial en los deciles bajos. La reforma laboral de 2022 ha comenzado a frenar parcialmente la temporalidad, pero sus efectos plenos requieren más tiempo y medidas complementarias. Recomendaciones concretas: 1) Fortalecer la inspección laboral y la vigilancia del cumplimiento del nuevo marco para reducir el uso indebido de contratos temporales. 2) Promover la conversión a contratos indefinidos mediante incentivos dirigidos especialmente a pymes y empresas subcontratistas. 3) Incorporar cláusulas sociales en la contratación pública que exijan condiciones laborales mínimas para empresas de limpieza y penalicen la subcontratación que degrade empleo. 4) Fomentar la formación profesional continua y la certificación de competencias (uso de equipos técnicos, prevención de riesgos), con especial atención a la digitalización y sostenibilidad de procesos. 5) Reforzar la negociación colectiva sectorial y la participación de sindicatos y asociaciones empresariales para actualizar convenios y adaptar complementos salariales a la inflación y al coste de vida. 6) Diseñar políticas regionales que atiendan la estacionalidad (programas de empleo temporal combinados con formación) y apoyen la profesionalización en territorios turísticos. Impacto esperado: la combinación de inspección, incentivos a la estabilidad, formación y cláusulas sociales puede mejorar la calidad del empleo, aumentar la productividad y reducir la segmentación salarial. Llamada a la acción: es necesario que responsables políticos, agentes sociales y empresas colaboren para consolidar un empleo digno y sostenible en la limpieza; para ello se recomienda monitorizar indicadores clave (contratación por tipo, duración media de temporales, deciles salariales por CNAE y comunidad autónoma) y publicar informes anuales sectoriales que permitan evaluar políticas. Nota metodológica y fuentes: este análisis integra evidencia pública y observaciones sectoriales hasta 2024; para datos desagregados y tablas numéricas se recomienda consultar la EPA (INE), la Estadística de Contratos y la Estadística de Estructura Salarial (INE), los informes del Ministerio de Trabajo y Estudios sectoriales publicados por asociaciones y consultoras. Donde no hay cifras consolidadas hasta 2024, las proyecciones para 2025 se basan en informes macroeconómicos y estudios sectoriales que anticipan estabilización y moderado crecimiento del empleo en la limpieza en línea con la recuperación del turismo y el mayor énfasis en la higiene profesional.